«Soñaba con ser artista, pero no de esos reconocidos, sino de los que lo son por amor al arte»

POETA Y COMPOSITOR

Su trabajo suele enfocarse en la emoción y la identidad, buscando una conexión profunda, tanto con el espectador como con el lector, a través de una visión artística muy personal.

Fotografía: Valentina Roteda

Desde muy temprana edad ya escribía hasta en los márgenes de las libretas, en las que también dibujaba. Fue mi abuela paterna la que despertó en mí esa creatividad, mientras cantábamos en la iglesia o pintábamos en el porche de su casa. Con seis años asistí a clases de pintura en el Hort del Xocolater, teniendo como profesora a la pintora María Dolores Mulá.

Durante mis estudios de secundaria realicé, junto a dos compañeros de clase, mi primer cortometraje «The Dark Side» (2008). Una historia sobre un sótano encantado. En ese entonces tenía demasiadas libretas con textos e ideas, que gracias a unos amigos, empezaron a tomar forma de canciones. De esa manera nació el grupo musical The Misfit Birds, que no pasó de su “fase garaje”.

Por aquellos años me adentré en el mundo de la fotografía. Realizaba, de manera autodidacta, sesiones de fotos a compañeros/as de clase. Eso me llevó en 2010 a estudiar fotografía artística en la EASDO (Orihuela) y posteriormente continuar mis estudios en EDAF (Valencia). Me volqué de lleno en esta disciplina por los siguientes diez años. En los que colaboré, como director de fotografía, con Jorge Merino en su cortometraje «La nana» (2010) y en su película «La ruta del fin» (2012). También trabajé con Lidia Galvañ en su proyecto «Ad Vesperam» (2014). Mientras sumaba experiencia siendo fotógrafo freelance en el sector moda, realicé como proyecto personal una obra fotográfica titulada «Unknown Project» (2019), que ofrece una visión distinta de cómo nos comportamos cuando nos ponemos frente al espejo.

Las “canciones perdidas”, que guardaba en un cajón, se transformaron en poemas con la ayuda de mi entonces mentora, la escritora y cantautora Ana María Drack. Así fue como la poesía se convirtió en mi mejor baza para expresar mis vivencias en una serie de video poemas titulada «Delirios emocionales» (2020). Posteriormente empezamos a dar forma a lo que más tarde se convirtió en mi primer libro «El abismo de lo efímero» (2021), una obra que explora la fragilidad de la existencia  y el conflicto constante entre la cabeza y el corazón.

Otros proyectos también marcaron un antes y un después en mi vida artística; «Huellas en la arena» (2020) y «4321» (2021), ya que este último recibió el premio a mejor cortometraje en el I Festival de Cine Mente y TOC de Granada. «Mujer tenías que ser» (2021), es mi último cortometraje hasta la fecha, un proyecto que nació de la necesidad de dar visibilidad a la mujer creadora. Se llevó a cabo gracias a la participación de la bailarina Dana Raz y el músico Alex Aller. Contiene un breve texto extraído de La risa de la medusa, un ensayo de la crítica feminista francesa Hélène Cixous.

Emprendí un podcast llamado «El teatrillo» (2023) con el también escritor Damián Valverde. El programa destaca por sus tertulias desenfadadas y un tono cómico donde se analizan temas de actualidad o anécdotas personales con un estilo muy cercano.

Este bagaje creativo despertó en mí la necesidad de adentrarme en otras disciplinas, como el teatro y la música. Comencé a tomar clases de interpretación en la escuela Somnis Teatro, por las cuales, representé el papel de Don Mauro en la obra «Presas» (2024), escrita por Verónica Fernández e Ignacio Del Moral. Un drama coral que explora la vida de mujeres en una cárcel de la posguerra española. También inicié mis clases de canto en la Asociación Músico-Cultural Casa Sofía, con la soprano y educadora musical Lisabel Huerta Sarduy. Cursé los talleres de improvisación teatral de la Universidad de Alicante, impartidos por el actor español Adán Rodríguez. Y participé en el «VI Poetry Slam Alicante» (2025), quedando como finalista en su edición de febrero.

Actualmente estoy trabajando en la realización y producción de mi álbum debut. En todo momento trato de reflejar, tanto a nivel musical como visual, esa vulnerabilidad y a su vez esa fuerza, que posee cada una de las canciones. Este proyecto se está llevando a cabo gracias a la magia y sabiduría del productor musical Leandro Ejarque, en el estudio de grabación Órbita Sonora.

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